Llevo casi 100 días con mi nuevo teléfono con Android, es el momento de hacer una valoración objetiva. Es toda una nueva experiencia y la vida cambia en pequeños aspectos (tampoco me he querido lanzar sin paracaídas sobre la dependencia tecnológica).
* Lo mejor:
La conexión a internet en determinandos momentos viene muy bien para sacarte de algunos apurillos. Principalmente, el transporte en ciudades conocidas o desconocidas. Las aplicaciones de transporte ayudan a desplazarse dentro de una ciudad grande como Madrid. Ver cómo llegar a otro punto, qué autobús llegará antes a la parada, cómo conectar unos autobuses con otros o unas líneas de metro con otras es muy útil.
De las que están disponibles, he probado la del CMT, con los autobuses de la EMT y Metro que tan solo me ha funcionado una vez, porque sus sistemas de localización nunca me encuentran o me dicen cosas como "No tiene paradas cercanas a su posición", aunque me encuentre debajo de una de las marquesinas... tremendo. Sin embargo, hay una aplicación libre llamada Madrid Metro, Bus, Cercanías (de Greenlion Soft) que funciona mucho mejor y que con introducir el número de parada de la EMT, o el nombre de la parada de Metro o Cercanías, te localiza con más velocidad y da los resultados con mayor precisión. Está disponible en versión gratuita (con anuncios y un poco más lenta) o de pago (por un euro, lo mismo pero a mayor velocidad y ayudas al creador, no me parece mala idea...).
Por no hablar de las ciudades desconocidas. Este tipo de aplicaciones ayudan a moverse sin perderse, sin neceisdad de ir preguntando y arriesgarse a una indicación mal dada.
La opción de indicaciones de navegación al estilo de un GPS, que vienen de maravilla para callejear por lugares que no se conocen. Al ser sobre Android, los accesos son los mismos que se han podido consultar previamente en internet a través de GoogleMaps, lo que facilita las cosas. Se puede ver la ruta en forma de mapa o a través de representación similar a los navegadores.
La facilidad para las comunicaciones de mensajería instantánea: Whats up facilita la comunicación gratuita entre teléfonos con tarifa de datos (o con conexión a internet, aunque sea por Wifi ocasional).
La posibilida de descargar juegos gratuitos (nuevos, como UnlockMe, o clásicos, como Tetris) o de pago en función de los gustos y preferencias. Hay muchos tipos y formas, pero también hay que tener en cuenta el consumo de batería y recursos.
Muchas otras aplicaciones para viajes (conversión de moneda, traductor, reserva de vuelos o/y hoteles, etc...)
La posibilidad de acceder al correo electrónico o a las redes sociales casi en cualquier momento.
Disponer de aplicaciones para textos, más allá de las pequeñas notas o el calendario. Quizá la pantalla es pequeña en exceso para estos asuntos, pero pequeños documentos, inicio de determinados textos o cuestiones similares sí se presentan como una ayuda. Quizá en otros dispositivos, como Tablet sea más parecido a un ordenador y tenga más relación con la experiencia conocida...
Consultar y conocer noticias casi en el momento en el que se publican: recuerdo con especial curiosidad el anuncio de ETA del abandono de las armas, el resultado de un partido de fútbol cuando se está fuera de casa...
* Lo peor:
La batería dura muy poco, dado que la conexión a internet, los datos, la mensajería instantánea, el uso ocasional de la cámara de fotos... consume muchos recursos.
Aún así, lo curioso es que cuando va a apagarse y da el resumen del consumo de la batería parece que lo que menos ha gastado es en los conceptos de "pantalla en espera" y "teléfono en espera".
Cuando te falla la cobertura o la conexión, estás perdido del todo...
Las fotos no tienen mucha calidad y al acabarse pronto la batería, enseguida no puedes hacer fotos por tener "baja batería".
Como siempre, el abuso de estas tecnologías y "cacharritos" hace que en determinadas reuniones físicas como comidas de trabajo, la gente esté más pendiente de las conversaciones por el teléfono a varias bandas que a la posibilidad de hablar tranquilamente con quienes se tiene delante...
Me siento, casi, como niño con zapatos nuevos, pero espero que la experiencia Android llegue mucho más allá y esto sea el inicio de algo grande. Pero espero que no me cree gran dependencia ni me haga olvidar las relaciones reales e interpersonales que deberían ser la base de la gente "de verdad".
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miércoles, 14 de diciembre de 2011
domingo, 9 de octubre de 2011
El mundo del Smartphone
Llevo muuuuchos años en Vodafone. Perdón, precisaré más "llevaba muchos años"... porque acabo de terminar esa tumultuosa relación y cambiado mi estilo de vida: nueva compañía de telefonía móvil (de una operadora convencional y publicitaria a una virtual), nuevo teléfono (de un Nokia infrautilizado a un smartphone con intención de sacarle todo su jugo), de una oferta con "teléfono gratis" -que esconde una factura inflada del consumo real- a un "yo me compro el teléfono que quiera" - ergo "tú sólo me cobras por lo que hable de verdad" (ya que en mi tarifa actual, llevo incluidos unos megas de consumo de internet).
Trece años después (se dice pronto, pero mi primer teléfono móvil fue con tarjeta prepago, allá por 1998 cuando la compañía aún se llamaba Airtel y su logo todavía no tenía un arcoiris) y varios meses de problemas y llamadas continuas (hasta dejarlo por aburrimiento y descontar los días de la maldita permanencia) al Servicio de Atención al Cliente... me fui.
Creo que de las pocas veces que en esa compañía he hablado directamente con personas (digo esto porque antes primero me hablaba una máquina y luego ya se ponía una persona) y de las pocas ocasiones en las que he podido ver amabilidad al otro lado del teléfono, han sido las 3 veces que he llamado para confirmar que quería cambiar de compañía (¿tres veces? ¿tan mal se organizan entre ellos? ¿son tan cutres que ni llaman, te hacen llamarles?... ¡esto es ya el colmo!) y, en realidad, para intentar convencerme de que me quedara (ohhhhhh, demasiado tarde). Y, encima, son tan cutres que hacen que llames tú, ni tan siquiera llaman ellos (ya se lo dije cuando me preguntaron "y me puede dar algún motivo de este cambio").
Es sorprendente que tras preguntarte las cosas típicas de verificación de datos (nombre, teléfono y algo más), no te pregunten el motivo del cambio de compañía o la tarifa que te ofrecen, sino que se preocupen por el teléfono que me ofrecen. Comprendo que entre las compañías tradicionales (Movistar, la propia Vidafone, Orange y quizá Yoigo) lo del -supuesto- teléfono gratis sea el gancho para quienes se cambian, pero si saben algo de las demás (Simyo, Pepephone, Masmóvil...), ésas no funcionan así.
Ellos saben a qué compañía me voy (¿la que les ha levantado la liebre y les ha pedido mi número para darme el servicio?). Entonces... ¿por qué me preguntan con qué compañía he tramitado el cambio? y sobre todo, ¿por qué intentan contraatacar con una oferta que no tiene sentido?
Sé que a otras personas (con menor permanencia) les han agradecido los años de estancia en Vodafone... pues a mí ni eso. Qué triste.
Para quienes piensen en el cambio, breve historia hasta el momento actual:
Descontento con Vodafone (motivos varios... para qué enumerarlos)
- Intento de liberar mi móvil de Vodafone (debería ser gratis tras 12 meses de permanencia, pero insisten en cobrar y justifican lo injustificable*... con lo que me reafirman en el "me iré cuanto antes"), hasta que me doy por vencida y miro otros móviles (con tal de no pagarles, y si quiero usar internet, me conviene)
- Alta en la nueva compañía (todo por internet, rápido: limpio, claro, distintas elecciones, transparencia)
- Llegada (ultrarápida) a mi casa de la nueva tarjeta y el contrato
- Compra del teléfono (por mi cuenta, viendo, probando, comparando características y precios
- 3 llamadas de Vodafone para confirmar que me quiero ir (1. ¿seguro?; 2. ¿seguro, seguro?; 3. ¿seguro, de verdad?)... pues sí.
- 10 días de espera.....
- 2 horas sin línea telefónica (ninguna)
Por fin, ya me he cambiado :-)
Trámites previos a esto:
- Mirar por internet y en revistas (gratuitas: Orange, Movistar, The Phone House, FNAC...) opiniones de usuarios de las distintas compañías, comentarios y quejas sobre las letras pequeñas de los contratos, comentarios sobre cobertura y problemas, blogs sobre comparativas y críticas de usuarios de teléfonos móviles, preguntas a amigos de sus tarifas y comentarios....
- Hacer una tablita en Excell de comparativa de móviles (caracterísiticas, precios en distintos sitios, etc) y de tarifas (con los datos de mis dos últimas facturas, para hacerme una idea)
En el momento actual: 15 días después puedo decir que no me arrepiento. Mis últimas facutras eran de unos 25-30 euros hablando unos 15 minutos (en acumulado de unas 12 llamadas) y mandando no más de 20 mensajes (sin MMS, sin internet...). Ahora accedo a mi consumo por internet cuando quiero, controlo lo que gasto y cómo y no creo que este mes llegue ni a los 8 euros.
Tenía que haberme cambiado antes...
(*) Hay muchos post sobre por qué esto debe ser gratuito, la ley y resolución de la CMT sobre el tema. A partir de los 12 meses, aunque la permanencia firmada sea de 18 o, incluso 24 meses.
ACTUALIZACIÓN 26 de octubre: Primera factura en mi nueva compañía, 4,68€ frente a los 33,62€ de la última factura de Vodafone. Tremendo, porque hay más llamadas y más mensajes en la nueva compañía. Y aún así, el importe es una séptima parte!!! Por qué habré tardado taaaaanto en cambiarme.
Trece años después (se dice pronto, pero mi primer teléfono móvil fue con tarjeta prepago, allá por 1998 cuando la compañía aún se llamaba Airtel y su logo todavía no tenía un arcoiris) y varios meses de problemas y llamadas continuas (hasta dejarlo por aburrimiento y descontar los días de la maldita permanencia) al Servicio de Atención al Cliente... me fui.
Creo que de las pocas veces que en esa compañía he hablado directamente con personas (digo esto porque antes primero me hablaba una máquina y luego ya se ponía una persona) y de las pocas ocasiones en las que he podido ver amabilidad al otro lado del teléfono, han sido las 3 veces que he llamado para confirmar que quería cambiar de compañía (¿tres veces? ¿tan mal se organizan entre ellos? ¿son tan cutres que ni llaman, te hacen llamarles?... ¡esto es ya el colmo!) y, en realidad, para intentar convencerme de que me quedara (ohhhhhh, demasiado tarde). Y, encima, son tan cutres que hacen que llames tú, ni tan siquiera llaman ellos (ya se lo dije cuando me preguntaron "y me puede dar algún motivo de este cambio").
Es sorprendente que tras preguntarte las cosas típicas de verificación de datos (nombre, teléfono y algo más), no te pregunten el motivo del cambio de compañía o la tarifa que te ofrecen, sino que se preocupen por el teléfono que me ofrecen. Comprendo que entre las compañías tradicionales (Movistar, la propia Vidafone, Orange y quizá Yoigo) lo del -supuesto- teléfono gratis sea el gancho para quienes se cambian, pero si saben algo de las demás (Simyo, Pepephone, Masmóvil...), ésas no funcionan así.
Ellos saben a qué compañía me voy (¿la que les ha levantado la liebre y les ha pedido mi número para darme el servicio?). Entonces... ¿por qué me preguntan con qué compañía he tramitado el cambio? y sobre todo, ¿por qué intentan contraatacar con una oferta que no tiene sentido?
Sé que a otras personas (con menor permanencia) les han agradecido los años de estancia en Vodafone... pues a mí ni eso. Qué triste.
Para quienes piensen en el cambio, breve historia hasta el momento actual:
Descontento con Vodafone (motivos varios... para qué enumerarlos)
- Intento de liberar mi móvil de Vodafone (debería ser gratis tras 12 meses de permanencia, pero insisten en cobrar y justifican lo injustificable*... con lo que me reafirman en el "me iré cuanto antes"), hasta que me doy por vencida y miro otros móviles (con tal de no pagarles, y si quiero usar internet, me conviene)
- Alta en la nueva compañía (todo por internet, rápido: limpio, claro, distintas elecciones, transparencia)
- Llegada (ultrarápida) a mi casa de la nueva tarjeta y el contrato
- Compra del teléfono (por mi cuenta, viendo, probando, comparando características y precios
- 3 llamadas de Vodafone para confirmar que me quiero ir (1. ¿seguro?; 2. ¿seguro, seguro?; 3. ¿seguro, de verdad?)... pues sí.
- 10 días de espera.....
- 2 horas sin línea telefónica (ninguna)
Por fin, ya me he cambiado :-)
Trámites previos a esto:
- Mirar por internet y en revistas (gratuitas: Orange, Movistar, The Phone House, FNAC...) opiniones de usuarios de las distintas compañías, comentarios y quejas sobre las letras pequeñas de los contratos, comentarios sobre cobertura y problemas, blogs sobre comparativas y críticas de usuarios de teléfonos móviles, preguntas a amigos de sus tarifas y comentarios....
- Hacer una tablita en Excell de comparativa de móviles (caracterísiticas, precios en distintos sitios, etc) y de tarifas (con los datos de mis dos últimas facturas, para hacerme una idea)
En el momento actual: 15 días después puedo decir que no me arrepiento. Mis últimas facutras eran de unos 25-30 euros hablando unos 15 minutos (en acumulado de unas 12 llamadas) y mandando no más de 20 mensajes (sin MMS, sin internet...). Ahora accedo a mi consumo por internet cuando quiero, controlo lo que gasto y cómo y no creo que este mes llegue ni a los 8 euros.
Tenía que haberme cambiado antes...
(*) Hay muchos post sobre por qué esto debe ser gratuito, la ley y resolución de la CMT sobre el tema. A partir de los 12 meses, aunque la permanencia firmada sea de 18 o, incluso 24 meses.
ACTUALIZACIÓN 26 de octubre: Primera factura en mi nueva compañía, 4,68€ frente a los 33,62€ de la última factura de Vodafone. Tremendo, porque hay más llamadas y más mensajes en la nueva compañía. Y aún así, el importe es una séptima parte!!! Por qué habré tardado taaaaanto en cambiarme.
domingo, 26 de junio de 2011
Lo que me quedaba por oír
Hace unos días recibí una llamada al teléfono móvil, Me pedían unos minutos para una encuesta sobre uso y satisfacción con mi teléfono móvil y mi compañía. Como estoy un poco cansada de Vodafone (llevo más de 13 años con ellos, pero ahora descuento los días para irme), accedí. De inicio, me llamó la atención que me parecía que la operadora me había dicho su nombre, pero no el de la empresa de la que llamaba. Lo atribuí a mi mala memoria, pero bueno.
Me explicó que la conversación podía ser grabada y lo admití. Empezó a hacerme preguntas sobre mi consumo, mi uso, mi satisfacción con la cobertura, con la atención telefónica, con la facturación, con la página web de la operadora, con los servicios, con la información de promociones... no me corté, dije lo que opinaba, valoré mi compañía (mal) y las de la competencia (Cada una como creo)...
Lo más curioso vino al terminar la entrevista: me preguntan si tengo inconveniente en que compartan mis respuestas con mi compañía. Y aquí llega la sorpresa: al decirles que no (no tenía inconvenientes), me dicen que en realidad me llaman de Vodavone y que puedo ejercer mi deecho a la protección de datos en la sede de Vodafone.
Después de esto me surgen varias dudas:
- Si llego a decir que no quiero que compartan mis datos con Vodafone, ¿me hubieran dicho que eran ellos también?
Realmente son ellos, por lo que esta llamada me parece que es fraudulenta: me dicen que son independientes y luego no lo son; me piden permiso para compartir mis datos con una empresa que son ellos mismos; se presentan como externos a mi compañía y me preguntan por hechos que conocen o pueden consultar porque son ellos mismos.
No entiendo el objetivo de esto, pero me demuestra que mi hartazgo con ellos está más que justificado y cada vez me alegro más de que me quede menos tiempo para salir de ellos. Tengo claro que cuando llegue el mes de agosto y termine mi tiempo de permanecia, me iré. Me da lo mismo que me llamen a intentar que me quede; en esta ocasión no voy ni a escucharles. Directamente me iré. No voy a perder más tiempo con operadoras de Vodafone y no tengo ganas de regalar más dinero a esta empresa. Casi me arrepiento por la pereza para no cambiar de compañía, porque la fidelidad de 13 años sólo les ha servido para reírse de mi, para tomarse demasiadas confianzas, para desatenderme como cliente y para hartar mi paciencia hasta un límite que yo creía imposible. Pero sí, todos los límites se pueden alcanzar.
No sé definitivamente a qué compañía me iré, pero sí tengo claro a cuál no voy a volver. Lo han conseguido: detesto una marca comercial, es la primera en mi vida.
Modificación en julio 2011: Ahora parece ser que Vodafone te llama desde un número corto, contestas, no responde, y cuando cuelgas resulta que has firmado (sin saberlo, sin que nadie te informe de ello) la permanencia sin saber por cuánto tiempo ni en qué condiciones... Vamos, que ya no se puede contestar a ningún número desconocido porque te puedes estar metiendo solito en la boca del lobo... lo que hay que oír y leer.
Me explicó que la conversación podía ser grabada y lo admití. Empezó a hacerme preguntas sobre mi consumo, mi uso, mi satisfacción con la cobertura, con la atención telefónica, con la facturación, con la página web de la operadora, con los servicios, con la información de promociones... no me corté, dije lo que opinaba, valoré mi compañía (mal) y las de la competencia (Cada una como creo)...
Lo más curioso vino al terminar la entrevista: me preguntan si tengo inconveniente en que compartan mis respuestas con mi compañía. Y aquí llega la sorpresa: al decirles que no (no tenía inconvenientes), me dicen que en realidad me llaman de Vodavone y que puedo ejercer mi deecho a la protección de datos en la sede de Vodafone.
Después de esto me surgen varias dudas:
- Si llego a decir que no quiero que compartan mis datos con Vodafone, ¿me hubieran dicho que eran ellos también?
Realmente son ellos, por lo que esta llamada me parece que es fraudulenta: me dicen que son independientes y luego no lo son; me piden permiso para compartir mis datos con una empresa que son ellos mismos; se presentan como externos a mi compañía y me preguntan por hechos que conocen o pueden consultar porque son ellos mismos.
No entiendo el objetivo de esto, pero me demuestra que mi hartazgo con ellos está más que justificado y cada vez me alegro más de que me quede menos tiempo para salir de ellos. Tengo claro que cuando llegue el mes de agosto y termine mi tiempo de permanecia, me iré. Me da lo mismo que me llamen a intentar que me quede; en esta ocasión no voy ni a escucharles. Directamente me iré. No voy a perder más tiempo con operadoras de Vodafone y no tengo ganas de regalar más dinero a esta empresa. Casi me arrepiento por la pereza para no cambiar de compañía, porque la fidelidad de 13 años sólo les ha servido para reírse de mi, para tomarse demasiadas confianzas, para desatenderme como cliente y para hartar mi paciencia hasta un límite que yo creía imposible. Pero sí, todos los límites se pueden alcanzar.
No sé definitivamente a qué compañía me iré, pero sí tengo claro a cuál no voy a volver. Lo han conseguido: detesto una marca comercial, es la primera en mi vida.
Modificación en julio 2011: Ahora parece ser que Vodafone te llama desde un número corto, contestas, no responde, y cuando cuelgas resulta que has firmado (sin saberlo, sin que nadie te informe de ello) la permanencia sin saber por cuánto tiempo ni en qué condiciones... Vamos, que ya no se puede contestar a ningún número desconocido porque te puedes estar metiendo solito en la boca del lobo... lo que hay que oír y leer.
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