Para aprovechar las vacaciones de Semana Santa y desconectar del día a día hemos decidido ir a Egipto. Un viaje combinado de 4 días de crucero y 2 de estancia en la ciudad de El Cairo, porque aunque te digan "de sábado a sábado", pues pierdes el primero y el último en volar.
Primer problema: desde la pasada revuelta, sólo viajan a aeropuertos egipcios la compañía propia EgiptAir. Desde Madrid y Barcelona, un vuelo diario. Nadie más y ninguna oferta charter o extraordinaria en periodo vacacional.
* Vuelo de ida: sale de España a más de las 3 de la tarde, se llega a El Cairo sobre las 7:30 o las 8 de la tarde, que allí, es hora de cenar y poco más, o de coger otro vuelo a Luxor o Aswan (según la dirección del crucero). En este caso se llega más o menos a media noche, traslado, y empezar al día siguiente el turismo de verdad con madrugón.
* Vuelo de vuelta: para llegar a España, sale a las 9:30 de la mañana, así es que no hagas planes para ese día...
El crucero: Es una pena ir con el tiempo medido, pero las visitas merecen la pena. Además, tal y como está el panorama, no hay mucho público, la temperatura es alta, pero no insufrible (aún, habrá que ver el mercurio en agosto).
Sin embargo, es una maravilla parar en cuatro sitios y no tener que hacer y deshacer maletas cada noche. Además, en lugar de hacer los desplazamientos el autobús, durante el trayecto se aprovecha para comer, para darse un bañito en la piscina de cubierta, para dormir la siesta (y recuperarse del madrugón y prepararse a la salida de la tarde)...
Los restos: no me atrevo a llamarlo "ruinas", porque se conservan en muy buenas condiciones, pensando que a penas se han hecho obras de restauración (sí de mantenimiento o consolidación). Es espectacular ver todo aquello: el tamaño de las piedras, la calidad de lo construido, los relieves y las pinturas (la pena son los graffitis actuales y pasados), lo detallado de muchos de los jeroglíficos, la sabiduría que revelan todos ellos...
Es una pena que en muchos sitios no dejen ni tan siquiera meter las cámaras (Valle de los Reyes o Museo de Antigüedades), pero viendo lo incívica que es la gente (en Abu Simbel no se puede fotografiar dentro, pero siempre hay algún "listillo" que intenta saltárselo), no me extraña... y nos lo hemos ganado a pulso.
El Cairo: La ciudad responde a la definición de "caótica", seguro que sería posible ponerlo como sinónimo en el diccionario. No hay semáforos, no hay pasos de cebra, no hay casi señales de tráfico (algunas informativas)... pero con lo que tienen, se gestionan a claxonazo limpio. Y la gente cruza por donde quiere y de manera continua... pero no van corriendo, ni se les ve precipitados. Se nota su "normalidad" entre los coches, cruzan caminando mientras miran a los coches (tan suicidas no son), hablan por teléfono, fuman... Y tanto tráfico caótico genera algunos problemas, entre lo que destaca la contaminación. Subir a las plantas superiores de los hoteles hace que se vea el efecto "boina" sobre los edificios y que no se vea más allá de unos cientos de metros (ya no hablamos de las pirámides, que sólo se adivinan en raros momentos).
La seguridad: No puedo decir que haya tenido miedo, ni que lo haya pasado mal ni que haya temido por mi integridad. Sí puedo decir que se nota la tensión calmada por todos lados: gente de paisano que se nota que son policías (no turistas ni ciudadanos paseantes), policía armada y con chaleco en el barrio copto de El Cairo, la visita a Abu Simbel se hace en convoy escoltado por la policía, arcos de seguridad hasta en los hoteles y centros comerciales, y hasta por tres veces en el aeropuerto antes de subir a un avión (aunque luego te den cubiertos metálicos para comer)...
Equipaje: ropa de verano que sea de algodón y de colores no muy oscuros, para no atraer demasiado el calor. Ropa amplia y, en el caso de las chicas, con mangas, sin escotes y faldas o pantalones por debajo de la rodilla (los desmontables son los ideales, 2x1). Para entrar a las mezquitas, largo; pero para pasear tampoco recomiendo lo demasiado corto, puesto que siempre te sentirás observada, los niños se meterán contigo, los adultos que estén con ellos les jalearán... no es cómodo ver cómo se meten con la gente.
Leerás por internet que por las noches refresca y que lleves algo de ropa de abrigo. Yo casi la recomendaría para los locales cerrados, porque tienen el don de poner los aires acondicionados a15º, lo que hace que frente a los más de 35 del exterior, te parezca entrar en una pingüinera... pero por la calle se nota que hay menos temperatura, pero no frío. Quizá haya otros momentos en que haga menos temperatura, pero desde Semana Santa hasta octubre, lo dudo.
* ¿Otras cosas que meter en la maleta? Pues aquí hay para todos los gustos; comento lo que leí, lo que llevé y lo que opino:
- Cámara de fotos (esto está claro), con cargador de la batería, tarjetas de memoria y todos los accesorios.
- Si tienes prismáticos, no te arrepentirás de llevarlos. Útiles para los detalles y maravillosos para apreciar las rectas de construcción entre, por ejemplo, el Templo de Hatshetsup y el de Karnak o éste con el de la antigua Tebas.
- Algo para comer entre horas (desde que desayunas a las 6 de la mañana hasta la comida, a mí se me hacía largo...). Por allí venden agua (y otras bebidas) y luego papiros, escarabajos... pero a nadie se le ha ocurrido vender galletas o barritas o chocolatillos. Es raro encontrarlos, pero los hay.
- Una linterna pequeña. En el Valle de los Reyes, los que están en las entradas te "dejaran" las suyas, a cambio de una propina cuando la devuelvas. Además, para otros casos te será muy útil, porque ya no las verás más.
- Gafas de sol, estas son básicas, como la gorra (preferible con sahariana) o sombrero de ala ancha, o pañuelo para la cabeza, o algo similar para no desfallecer.
- Euros sueltos: todo el mundo te venderá todo por un euro, desde 2 botellas pequeñas de agua (allí son de 60 cl) hasta ofertas de pulseras, collares, papiros... que dependerán de tu arte en el regateo. Aunque luego ellos también te ofrecen cambiar sus monedas por tus billetes de euro, porque en los bancos cambian los billetes (el cambio será exacto, 10:10 o 20:20, pero cuidado con los que cuelan alguna moneda que no es)
- Crema protectora alta, especialmente para las Pirámides de Giza porque allí no hay ni media sobra (en el resto de sitios sí). El sol cae a plomo desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde, y a veces hasta el calor abrasa.
- Un abanico... aunque hará que los vendedores sepan que eres español/a y te persigan hablando en castellano por todos lados (también lo harán si no llevas abanico, tienen un radar infalible)
- Si vas a moverte por El Cairo, una manga larga (fina) y un pañuelo para la cabeza si eres mujer... para las mezquitas. También lo podrás utilizar para los lugares con el aire acondicionado demasiado alto y si aprovechas y lo llevas en una bolsita, cuando entres a la mezquita guardas ahí tus zapatos y no tendrás que darle propina al que los cuida en la puerta...
- Calzado cómodo para caminar sobre arena del desierto (se hunde como la de la playa), sobre asfalto, sobre piedras...
- Botiquín: gasas y esparadrapo de papel para rozaduras (de zapato, de entrepiernas, por si te haces alguna heridita y no quieres que se llene de tierra...), medicamentos básicos: paracetamol, ibuprofeno (estos "por si acaso"), algún protector estomacal (para las comidas de las que no te fíes), algún antidiarreico (en todos los grupos algunos caen tarde o temprano). Y lo que tengas que tomar en tu vida cotidiana.
- Caramelitos o chicles. Harán que no respires tanto por la boca, que no se te seque y no tengas la boca tan seca. Y si son fresquitos (de hierbabuena o así), te ayudarán a llevar un poco mejor el calor.
- El pasaporte en los dientes y luego guardado en una faltriquera o bolsillo interno, por si acaso (yo no me he sentido insegura a este respecto, pero no está de más con los pasaportes).
Y lo que no debe faltar: ganas de conocer otra cultura muy distinta, ganas de empaparse de la cultura y la sabiduría egipcia (sobre todo, la antigua), muuucha paciencia (para soportar a los miles de vendedores que te perseguirán por todas las esquinas, plazas, monumentos...)
Conclusiones: tenía mis dudas antes de ir, por todo lo que se leía en internet y lo que aparecía en las noticias. Sin embargo, no me arrepiento de haber ido, porque me lo he pasado genial, ha sido una experiencia increíble, se ve que las cosas no son una balsa de aceite, pero se puede ir sin ningún problema. Con algo de precaución y sin pasarse de valiente, no hay ningún problema. Y el país lo merece, y mucho.
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martes, 10 de abril de 2012
miércoles, 24 de agosto de 2011
Viajando a París
París es una de las ciudades recurrentes y repetitiva para las vacaciones: hay muchos sitios, muchas vistas distintas, muchas oportunidades de ocio, de cansancio y de descanso al alcance de cualquiera.
Como en todas las grandes ciudades, siempre cabe la comparación con la de origen y residencia (Madrid, en mi caso). Y la verda, es que esta vez no ha ganado París como en las anteriores. Y me explico:
- Sí me gusta que los edificios sean todos de la misma altura (entre 5 y 7 alturas), con techados similares, con edificios preciosos en casi todas las calles, con plazas, jardines, árboles bien cortaditos en las grandes avenidas, con las calles limpias de papeles, chicles y colillas (esto me parece muy importante y no entiendo la falta de higiene a este respecto en nuestro país).
- No me ha gustado el insoportable olor a orín en la mayoría de las calles. Además del olor a alcantarilla en algunas zonas. Comprendo que en agosto apenas llueve y lo de las alcantarillas pase, pero lo otro no. Nunca me había fijado en ello, pero me ha decepcionado mucho de la opinión que tenía de Francia.
Por lo demás, París es una ciudad maravillosa para ir solo, en pareja, en familia, con amigos... Siempre está la duda de qué ver, pero también está el problema de cuántos días se tienen a disposición. Yo siempre recomiendo (y practico), la elaboración de una lista de sitios que se quieren visitar, hacerse con un mapa (ahora con internet no es difícil), ubicar los sitios de la lista en el mapa y marcar dónde se tiene el "campamento base" (hotel, B&B, apartamento, albergue o lo que sea). Y desde ahí planificar rutas radiales con todo lo que haya en cada una de las direcciones (sobre todo cuando hay más días, superior a 6) o elaborar rutas circulares en las que se va por un lado y se vuelve por otro al punto de partida (sobre todo para estancias de menos de 4 días). Hasta ahora siempre he hecho esto y la gente con la que ha ido ha aprobado la idea y luego ha quedado contenta con el resultado.
Se camina mucho, sí. Pero es la mejor forma de conocer una ciudad con criterio. Hacer la misma lista e ir a los sitios en bus o metro, pero dando saltos en el mapa como una pulga, hace perder mucho tiempo en transportes (y eso si no nos perdemos) y evita perderse por callejuelas intemedias y lugares curiosos que pillan "de paso" entre un punto y otro de la lista.
En el caso de París, recomiendo empezar por un "campamento base" en los 4 primeros departamentos ("arrondisement") o, como mucho, hasta el 7. La idea es estar centradito para facilitar las rutas circulares. En caso de no ser así, el 9 está bien y también lo permite. El 8 no es que me lo haya saltado, pero limita el movimiento.
Y desde ahí poner en la lista:
- La línea Museo del Louvre (visitándolo, pero no completo hacer una planificación de 5-10 cosas para no saturarse), Jardín de las Tullerías, Campos Elíseos, Arco del Triunfo (Aquí se ven los distritos 1 y 8)
- Seguir por la calle Kléber hasta Trocader, ver desde ahí la Torre Eiffel, foto desde el paseo inferior del Sena antes de cruzar por el Puente d'Iena, la Torre Eiffel (con subida si se han sacado las entradas y se tiene tiempo, merecen la pena las vistas). Aquí se ven los distritos 16 y 7
- Como eso (empezando prontito y sin haber entrado al Louvre) es media jornada, se puede seguir por cruzar los Campos de Marte, caminar hasta Antiguo Hospital de Inválidos, visitar el Museo Orsay (no el mismo día que el Louvre, pero merece la pena por las obras y por el edificio en sí, antigua estación de tren) y pasear por la rivera del río y sus puestecillos. Se ven los distritos 7 y parte del 6
- Barrio Latino: Plaza de San Germain des Près, Universidad de la Sorbona, Panteón de hombres ilustres, Jardín y Palacio (por fuera) de Luxemburgo. Algunos recomiendan comer o cenar por allí: kebab, raclette, crêpes... no es mala idea. Distritos 5 y parte del 6
- Isla de París: Catedral de Notre-Dame (con posible subida a ver las gárgolas de cerca) y paseo por los jardines de detrás, Palacio de Justicia (visita casi obligada a la Santa Capilla, impresionante, pero no al resto de la Conciergérie, no merece la pena la reconstrucción de la celda de María Antoñeta), Mercado de las flores (breve paseo es suficiente). La isla está dentro del distrito 1
- El centro geográfico: Plaza Vendöme, Palacio Real, Plaza y comercios de Les Halles (puede ser presdindible), Centro Pompidou (Arte muy moderno, merece más la pena el eficicio por fuera que el interior), Ayuntamiento general de París (Hotel de Ville, cuando veas "Marais" son lo que nosotros llamamos Juntas de Distrito), Plaza Vosgues (casa de Victor Hugo). Se ven los distritos 1, 2 y 4.
- Edificaciones representativas: Ópera de Garnier (con posible y recomendable visita al interior), Estación de Saint Lazare (exterior), subir a la Plaza Clichy y caminar por los bulevares hasta el Moulin Rouge y después subir hacia el Sagrado Corazón (todas las calles son en cuestas muy empinadas, no busques una más llanita porque no existe), la subida la recomiendo a pie por las escaleras, pero hay un rápido funicular a la izquierda, paseo por el barrio de Montmartre: callejas, plaza de los pintores (Place tu Tertre), tomarse un crêpe (esta es mi zona preferida: después de la subida, es una buena recompensa) y curiosear. Desde aquí si que merece la pena volver en bus o metro, no hay mucho más: si es un domingo, ir hasta el Mercadillo de "Marché des Puces" y luego hacer la ruta alrevés, pero como uno quiera. Aquí se ven los distritos 9 y 18.
Y si sobra tiempo, otras opciones son:
- Parque Disneyland (sobre todo con niños o aficionados a las atracciones), hay tren directo desde el centro y muchas facilidades
- Parque de la Villete, Museo interactivo de ciencias: para niños, jóvenes y mayores, con una geoda, parque precioso... muy curioso pero alejado (distrito 19).
- Palacio de Versalles. excursión de medio día para el palacio y de día completo si se quieren ver los jardines... porque hay para aburrirse de pasear.
- Catedral de Chartres. Lejos y del pueblo sólo merece la pena la catedral, pero ya depende de los gustos de cada uno
Y espero que a alguien le sea de utilidad. Y si hay dudas, ya sabéis: los comentarios están abajo.
Como en todas las grandes ciudades, siempre cabe la comparación con la de origen y residencia (Madrid, en mi caso). Y la verda, es que esta vez no ha ganado París como en las anteriores. Y me explico:
- Sí me gusta que los edificios sean todos de la misma altura (entre 5 y 7 alturas), con techados similares, con edificios preciosos en casi todas las calles, con plazas, jardines, árboles bien cortaditos en las grandes avenidas, con las calles limpias de papeles, chicles y colillas (esto me parece muy importante y no entiendo la falta de higiene a este respecto en nuestro país).
- No me ha gustado el insoportable olor a orín en la mayoría de las calles. Además del olor a alcantarilla en algunas zonas. Comprendo que en agosto apenas llueve y lo de las alcantarillas pase, pero lo otro no. Nunca me había fijado en ello, pero me ha decepcionado mucho de la opinión que tenía de Francia.
Por lo demás, París es una ciudad maravillosa para ir solo, en pareja, en familia, con amigos... Siempre está la duda de qué ver, pero también está el problema de cuántos días se tienen a disposición. Yo siempre recomiendo (y practico), la elaboración de una lista de sitios que se quieren visitar, hacerse con un mapa (ahora con internet no es difícil), ubicar los sitios de la lista en el mapa y marcar dónde se tiene el "campamento base" (hotel, B&B, apartamento, albergue o lo que sea). Y desde ahí planificar rutas radiales con todo lo que haya en cada una de las direcciones (sobre todo cuando hay más días, superior a 6) o elaborar rutas circulares en las que se va por un lado y se vuelve por otro al punto de partida (sobre todo para estancias de menos de 4 días). Hasta ahora siempre he hecho esto y la gente con la que ha ido ha aprobado la idea y luego ha quedado contenta con el resultado.
Se camina mucho, sí. Pero es la mejor forma de conocer una ciudad con criterio. Hacer la misma lista e ir a los sitios en bus o metro, pero dando saltos en el mapa como una pulga, hace perder mucho tiempo en transportes (y eso si no nos perdemos) y evita perderse por callejuelas intemedias y lugares curiosos que pillan "de paso" entre un punto y otro de la lista.
En el caso de París, recomiendo empezar por un "campamento base" en los 4 primeros departamentos ("arrondisement") o, como mucho, hasta el 7. La idea es estar centradito para facilitar las rutas circulares. En caso de no ser así, el 9 está bien y también lo permite. El 8 no es que me lo haya saltado, pero limita el movimiento.
Y desde ahí poner en la lista:
- La línea Museo del Louvre (visitándolo, pero no completo hacer una planificación de 5-10 cosas para no saturarse), Jardín de las Tullerías, Campos Elíseos, Arco del Triunfo (Aquí se ven los distritos 1 y 8)
- Seguir por la calle Kléber hasta Trocader, ver desde ahí la Torre Eiffel, foto desde el paseo inferior del Sena antes de cruzar por el Puente d'Iena, la Torre Eiffel (con subida si se han sacado las entradas y se tiene tiempo, merecen la pena las vistas). Aquí se ven los distritos 16 y 7
- Como eso (empezando prontito y sin haber entrado al Louvre) es media jornada, se puede seguir por cruzar los Campos de Marte, caminar hasta Antiguo Hospital de Inválidos, visitar el Museo Orsay (no el mismo día que el Louvre, pero merece la pena por las obras y por el edificio en sí, antigua estación de tren) y pasear por la rivera del río y sus puestecillos. Se ven los distritos 7 y parte del 6
- Barrio Latino: Plaza de San Germain des Près, Universidad de la Sorbona, Panteón de hombres ilustres, Jardín y Palacio (por fuera) de Luxemburgo. Algunos recomiendan comer o cenar por allí: kebab, raclette, crêpes... no es mala idea. Distritos 5 y parte del 6
- Isla de París: Catedral de Notre-Dame (con posible subida a ver las gárgolas de cerca) y paseo por los jardines de detrás, Palacio de Justicia (visita casi obligada a la Santa Capilla, impresionante, pero no al resto de la Conciergérie, no merece la pena la reconstrucción de la celda de María Antoñeta), Mercado de las flores (breve paseo es suficiente). La isla está dentro del distrito 1
- El centro geográfico: Plaza Vendöme, Palacio Real, Plaza y comercios de Les Halles (puede ser presdindible), Centro Pompidou (Arte muy moderno, merece más la pena el eficicio por fuera que el interior), Ayuntamiento general de París (Hotel de Ville, cuando veas "Marais" son lo que nosotros llamamos Juntas de Distrito), Plaza Vosgues (casa de Victor Hugo). Se ven los distritos 1, 2 y 4.
- Edificaciones representativas: Ópera de Garnier (con posible y recomendable visita al interior), Estación de Saint Lazare (exterior), subir a la Plaza Clichy y caminar por los bulevares hasta el Moulin Rouge y después subir hacia el Sagrado Corazón (todas las calles son en cuestas muy empinadas, no busques una más llanita porque no existe), la subida la recomiendo a pie por las escaleras, pero hay un rápido funicular a la izquierda, paseo por el barrio de Montmartre: callejas, plaza de los pintores (Place tu Tertre), tomarse un crêpe (esta es mi zona preferida: después de la subida, es una buena recompensa) y curiosear. Desde aquí si que merece la pena volver en bus o metro, no hay mucho más: si es un domingo, ir hasta el Mercadillo de "Marché des Puces" y luego hacer la ruta alrevés, pero como uno quiera. Aquí se ven los distritos 9 y 18.
Y si sobra tiempo, otras opciones son:
- Parque Disneyland (sobre todo con niños o aficionados a las atracciones), hay tren directo desde el centro y muchas facilidades
- Parque de la Villete, Museo interactivo de ciencias: para niños, jóvenes y mayores, con una geoda, parque precioso... muy curioso pero alejado (distrito 19).
- Palacio de Versalles. excursión de medio día para el palacio y de día completo si se quieren ver los jardines... porque hay para aburrirse de pasear.
- Catedral de Chartres. Lejos y del pueblo sólo merece la pena la catedral, pero ya depende de los gustos de cada uno
Y espero que a alguien le sea de utilidad. Y si hay dudas, ya sabéis: los comentarios están abajo.
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lunes, 18 de julio de 2011
Viajar culturiza: Roma
Ver Roma, documentarse sobre la Roma clásica (aunque sólo sea para entender parte de lo que se ve), tener un poco de imaginación (para imaginarse las ruinas en el suelo como edificios en tres dimensiones) y darse cuenta de todo lo que tenemos hoy que procede de ellos es la primera parte de pensar en "por qué no vamos a Roma".
Darse cuenta de grandes cosas que ya tenían los romanos y que en la actualidad hemos perdido (como los pasos de cebra elevados para que el agua de lluvia (y otras procedencias) corriera por el nivel inferior sin mojarse ni mancharse los peatones; saber que las alcantarillas ya existían entonces, y nosotros no hemos conseguido aún que funcionen cuando llueve y que no se atasquen; la importancia a los centros culturales (termas con biblioteca)...
Me gusta viajar, pero no turismo de sol y playa u hotel con pulserita. Me gista viajar y aprender de ello, pero con una sonrisa, paseando, tomando un helado, haciendo fotos, riéndome, poniéndome en una sombra a comer unas galletas o un sandwich... para mí este es el mejor turismo. ¿Quién se apunta?
Darse cuenta de grandes cosas que ya tenían los romanos y que en la actualidad hemos perdido (como los pasos de cebra elevados para que el agua de lluvia (y otras procedencias) corriera por el nivel inferior sin mojarse ni mancharse los peatones; saber que las alcantarillas ya existían entonces, y nosotros no hemos conseguido aún que funcionen cuando llueve y que no se atasquen; la importancia a los centros culturales (termas con biblioteca)...
Me gusta viajar, pero no turismo de sol y playa u hotel con pulserita. Me gista viajar y aprender de ello, pero con una sonrisa, paseando, tomando un helado, haciendo fotos, riéndome, poniéndome en una sombra a comer unas galletas o un sandwich... para mí este es el mejor turismo. ¿Quién se apunta?
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martes, 22 de marzo de 2011
Turismo literario
A todos nos gusta salir y desconectar, hacer turismo. Personalmente prefiero aprovechar este tiempo para conocer cosas, enriquecerme personal y culturalmente de forma tranquila y lúdica.
Siempre que veo películas en escenarios reales, me gusta recordar mis pasos por esos sitios (cuando los ha habido) y las ganas de visitarlos (cuando aún no he tenido la oportunidad).
Espero que esto sea compartido y entre todos hagamos una lista de viajes.
Aquí propongo algunas rutas y me gustaría que cada cual aportase su granito de arena, lo que puedan conocer y que nos sirva a todos para marcarnos planes de vacaciones:
- París, recorriendo los escenarios que nombra Brice Echenique en Guía triste de París
- Estambul, con espacios reales que aparecen en La pasión turca, de Antoni Gala
- Pueblos de Guadalajara, siguiendo los pasos de Viaje a la Alcarria, de Cela
- Argamasilla de Alba, Toboso... escenarios de Don Quijote de la Mancha, de Cervantes
- Santo Domingo de Silos, Liébana... los orígenes de la escritura y la lengua castellana
Siempre que veo películas en escenarios reales, me gusta recordar mis pasos por esos sitios (cuando los ha habido) y las ganas de visitarlos (cuando aún no he tenido la oportunidad).
Espero que esto sea compartido y entre todos hagamos una lista de viajes.
Aquí propongo algunas rutas y me gustaría que cada cual aportase su granito de arena, lo que puedan conocer y que nos sirva a todos para marcarnos planes de vacaciones:
- París, recorriendo los escenarios que nombra Brice Echenique en Guía triste de París
- Estambul, con espacios reales que aparecen en La pasión turca, de Antoni Gala
- Pueblos de Guadalajara, siguiendo los pasos de Viaje a la Alcarria, de Cela
- Argamasilla de Alba, Toboso... escenarios de Don Quijote de la Mancha, de Cervantes
- Santo Domingo de Silos, Liébana... los orígenes de la escritura y la lengua castellana
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