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viernes, 20 de mayo de 2016

Respeto en Red y seguridad con las nuevas tecnologías

Aquí dejo las dos tareas relativas al NOOC de Respeto en Red:

Por un lado, mi propuesta del Protocolo de actuación.

Y un Decálogo ilustrado sobre cómo hacerles ver a los chicos estos asuntos.
Espero que os parezca útil.
Feliz surfeo seguro a todos.

lunes, 23 de enero de 2012

Comprar, o no, un ebook

Una compañera me ha preguntado por los ebook (o libros electrónicos, en castellano) y me he decidido a escribir sobre ello. Como todo en esta vida, y especialmente en las nuevas tecnologías, hay forofos, defensores y detractores.
A mí me lo regalaron y lo miraba un poco recelosa, pero ahora estoy encantada y le encuentro muchas utilidades y muchísimas ventajas.
Pero vamos a intentar aclarar algunas cosas:
No tiene nada que ver con el libro en papel, aunque sólo sea en el aspecto afectivo y la costumbre de tocar la página y pasarla... eso, en el electrónico, no se tiene. Y el mayor inconveniente a esto de pasar las páginas en el ebook es que si no entiendes algo, o te han parado o similar, es más complejo darle a la página anterior, esperar que se cargue, releer y volver a pasar la página, esperar y seguir leyendo.
¿más inconvenientes? no poder subrayar o marcar cosas, ni poder establecer múltiples páginas (en los libros preferidos o para lecturas que vayas a comentar).
Para algunos, el precio todavía es un inconveniente, aunque los hay desde 99 euros hasta 250, así es que hay dónde elegir.
Y en el otro lado de la balanza, sí hay muchas ventajas:
Entre las más destacadas: el peso. Los ebook son pequeños, fáciles de llevar, caben en casi cualquier bolso, para ladrillos (Señor de los anillos, Harry Potter, Los ojos amarillos de los cocodrilos, El cementerio de Praga, El Quijote...) es lo mejor, porque estos modelos permiten llevar uno o mil en el mismo espacio. Incluso, te permite cargar varios para un viaje y si no te gusta poder cambiar sobre la marcha, sin mayores cargos de conciencia.
 Hay distintos formatos para los libros electrónicos, pero lo mejor de estas cosas, es que siempre puedes convertir el archivo que tengas (un libro, un escrito en Word, un documento en PDF, determinadas páginas del BOE, etc)  al que te interese (epub es el mejor y el que resulta compatible con todos los lectores) con algún programilla o desde internet con alguna página de conversión online.
Conseguir los textos no tiene demasiada complicación: en internet hay muchas tiendas donde comprar los títulos que están de actualidad (casi al mismo precio que los que van en papel, lo que me parece una injusto porque no te deberían cobrar el no-papel, la no-tinta ni la no-distribución), los clásicos (como ya no tienen derechos de autor) se encuentran con facilidad en cualqeeir portal de libros gratis y en general, no hay grandes dificultades para encontrar la mayoría de los libros en formato digital. Algunos sí, esto no es infalible, pero supongo que cada vez habrá más fácilidad y precios más competitivos.
La duración no es un gran problema: la batería dura muchísimo porque la pantalla no tiene mucho brillo (lo que hace que la lectura no canse la vista ni le afecte la luz directa del sol en una merma de la calidad de lectura).
Y además, acabo de descubir un programa que ayuda a organizar la biblioteca digital con gran facilidad. Y además es de código libre, por lo que es gratuito: Calibre (noticia en El País).
Y sobre las marchas, pues "para gustos, los colores": El más barato es el Kindle de Amazon, por 99 euros. Y seguido de cerca por el Ebook de FNAC por 129. Entre los más específicos, Papyre tiene diversos modelos desde los 129 a los 659€, ahora "regalan" uno con un periódico y cupones por unos 40 euros, que además es en color y permite ver películas o series como en una tele (pero esto merma la visibilidad en algunas condiciones)... algunos usan la excusa del ebook para comprarse una tableta, pero ese es otro tema.
A la hora de decidir recomiendo:
- Pensar para lo que se va a usar: sólo como un libro (aunque ya que tiene otras aplicaciones, a lo mejor se usan) o se pretende tener un aparato para todo lo posible
- Brujulear un poco por internet algún título que te gustaría leer, ver en qué formato está, ver si lo sabes encontrar... Siempre hay algún foro en el que gente busque ese mismo título y otros le den pistas de cómo encontrarlo o el link a dónde poderlo comprar o descargar, internet está lleno de gente majeta
- Tener claro un presupuesto y mirar algo por internet, no tirarse a lo primero que te pongan en las manos
- Preguntar a conocidos, mirar el que tenga y ver cómo lo ves de útil, de práctico, de manejable...
- La facilidad y comodidad de que tenga WIFI (ahora, casi todos lo tienen), para facilitar la descarga de los libros y no necesitar depender únicamente del cable para hacerse con los libros
- La posibilidad de usar tarjetas de memoria (no todos lo permiten), aunque excepto en casos concretos, la memoria de la mayoría de los terminales permite gran variedad y cantidad de títulos dentro de un solo ebook, pero a determinada gente le puede resultar más cómodo usar tarjetas de memoria (la mayoría son MiniSD o MicroSD, como la mayoría de los teléfonos móviles y tabletas).
Y después de todo esto: feliz compra y mejor lectura, que es cultura

miércoles, 14 de diciembre de 2011

La experiencia Android

Llevo casi 100 días con mi nuevo teléfono con Android, es el momento de hacer una valoración objetiva. Es toda una nueva experiencia y la vida cambia en pequeños aspectos (tampoco me he querido lanzar sin paracaídas sobre la dependencia tecnológica).
* Lo mejor: 
La conexión a internet en determinandos momentos viene muy bien para sacarte de algunos apurillos. Principalmente, el transporte en ciudades conocidas o desconocidas. Las aplicaciones de transporte ayudan a desplazarse dentro de una ciudad grande como Madrid. Ver cómo  llegar a otro punto, qué autobús llegará antes a la parada, cómo conectar unos autobuses con otros o unas líneas de metro con otras es muy útil.
De las que están disponibles, he probado la del CMT, con los autobuses de la EMT y Metro que tan solo me ha funcionado una vez, porque sus sistemas de localización nunca me encuentran o me dicen cosas como "No tiene paradas cercanas a su posición", aunque me encuentre debajo de una de las marquesinas... tremendo. Sin embargo, hay una aplicación libre llamada Madrid Metro, Bus, Cercanías (de Greenlion Soft) que funciona mucho mejor y que con introducir el número de parada de la EMT, o el nombre de la parada de Metro o Cercanías, te localiza con más velocidad y da los resultados con mayor precisión. Está disponible en versión gratuita (con anuncios y un poco más lenta) o de pago (por un euro, lo mismo pero a mayor velocidad y ayudas al creador, no me parece mala idea...).
Por no hablar de las ciudades desconocidas. Este tipo de aplicaciones ayudan a moverse sin perderse, sin neceisdad de ir preguntando y arriesgarse a una indicación mal dada.
La opción de indicaciones de navegación al estilo de un GPS, que vienen de maravilla para callejear por lugares que no se conocen. Al ser sobre Android, los accesos son los mismos que se han podido consultar previamente en internet a través de GoogleMaps, lo que facilita las cosas. Se puede ver la ruta en forma de mapa o a través de representación similar a los navegadores.
La facilidad para las comunicaciones de mensajería instantánea: Whats up facilita la comunicación gratuita entre teléfonos con tarifa de datos (o con conexión a internet, aunque sea por Wifi ocasional).
La posibilida de descargar juegos gratuitos (nuevos, como UnlockMe, o clásicos, como Tetris) o de pago en función de los gustos y preferencias. Hay muchos tipos y formas, pero también hay que tener en cuenta el consumo de batería y recursos.
Muchas otras aplicaciones para viajes (conversión de moneda, traductor, reserva de vuelos o/y hoteles, etc...)
La posibilidad de acceder al correo electrónico o a las redes sociales casi en cualquier momento.
Disponer de aplicaciones para textos, más allá de las pequeñas notas o el calendario. Quizá la pantalla es pequeña en exceso para estos asuntos, pero pequeños documentos, inicio de determinados textos o cuestiones similares sí se presentan como una ayuda. Quizá en otros dispositivos, como Tablet sea más parecido a un ordenador y tenga más relación con la experiencia conocida...
Consultar y conocer noticias casi en el momento en el que se publican: recuerdo con especial curiosidad el anuncio de ETA del abandono de las armas, el resultado de un partido de fútbol cuando se está fuera de casa...
* Lo peor:
La batería dura muy poco, dado que la conexión a internet, los datos, la mensajería instantánea, el uso ocasional de la cámara de fotos... consume muchos recursos.
Aún así, lo curioso es que cuando va a apagarse y da el resumen del consumo de la batería parece que lo que menos ha gastado es en los conceptos de "pantalla en espera" y "teléfono en espera".
Cuando te falla la cobertura o la conexión, estás perdido del todo...
Las fotos no tienen mucha calidad y al acabarse pronto la batería, enseguida no puedes hacer fotos por tener "baja batería".
Como siempre, el abuso de estas tecnologías y "cacharritos" hace que en determinadas reuniones físicas como comidas de trabajo, la gente esté más pendiente de las conversaciones por el teléfono a varias bandas que a la posibilidad de hablar tranquilamente con quienes se tiene delante...

Me siento, casi, como niño con zapatos nuevos, pero espero que la experiencia Android llegue mucho más allá y esto sea el inicio de algo grande. Pero espero que no me cree gran dependencia ni me haga olvidar las relaciones reales e interpersonales que deberían ser la base de la gente "de verdad".

martes, 25 de octubre de 2011

El mundo fuera de Twitter

Llevo en esto de internet desde hace más de 10 años (casi 15).
La Web 1.0 obligaba a conocer el mundo del HTML (sin eso no había páginas web). Y luego vino el XHTML, programas que hacían los códigos de HTML (ya no hacía falta sabérselos y picarlos uno a uno).
La Web 2.0 permitió la creación de webs con facilidad, los blogs (como este), los seguimientos de webs y blogs, etc.
Después las redes sociales llegaron para invadir el mundo. Quien no tenía un perfil en Facebook no era nada. Todo estaba en FB, todos estaban en FB y había que jugar a todo, compartir todo, informar de todo y vivir todo a través de FB.
Ahora, resulta que quien no tiene Twitter no es nada... ¿quién es capaz de consultar su correo (o sus cuentas de correo, en plural, ya nadie tiene una única cuenta), mirar sus perfiles en Facebook y Twitter, compartir su vida por todos esos medios y enterarse de lo que pasa? Y lo que me sorprende más... ¿quién es capaz de tener una vida real después de todo eso?
Me gustan las nuevas tecnologías, me gusta trabajar en el ordenador, consultar archivos en formatos digitales, navegar en internet, tener el mundo entero al alcance del ratón... pero de ahí a vivir sólo en el mundo digital, hay una diferencia. Y no me apetece perder el contacto real con las personas, dejar las tardes de cervezas, los días de campo, las excursiones por la montaña o la lectura de libros en papel... tienen un encanto... espero que no desaparezcan nunca.
Llamadlo nostalgia, pero soy así.