Para aprovechar las vacaciones de Semana Santa y desconectar del día a día hemos decidido ir a Egipto. Un viaje combinado de 4 días de crucero y 2 de estancia en la ciudad de El Cairo, porque aunque te digan "de sábado a sábado", pues pierdes el primero y el último en volar.
Primer problema: desde la pasada revuelta, sólo viajan a aeropuertos egipcios la compañía propia EgiptAir. Desde Madrid y Barcelona, un vuelo diario. Nadie más y ninguna oferta charter o extraordinaria en periodo vacacional.
* Vuelo de ida: sale de España a más de las 3 de la tarde, se llega a El Cairo sobre las 7:30 o las 8 de la tarde, que allí, es hora de cenar y poco más, o de coger otro vuelo a Luxor o Aswan (según la dirección del crucero). En este caso se llega más o menos a media noche, traslado, y empezar al día siguiente el turismo de verdad con madrugón.
* Vuelo de vuelta: para llegar a España, sale a las 9:30 de la mañana, así es que no hagas planes para ese día...
El crucero: Es una pena ir con el tiempo medido, pero las visitas merecen la pena. Además, tal y como está el panorama, no hay mucho público, la temperatura es alta, pero no insufrible (aún, habrá que ver el mercurio en agosto).
Sin embargo, es una maravilla parar en cuatro sitios y no tener que hacer y deshacer maletas cada noche. Además, en lugar de hacer los desplazamientos el autobús, durante el trayecto se aprovecha para comer, para darse un bañito en la piscina de cubierta, para dormir la siesta (y recuperarse del madrugón y prepararse a la salida de la tarde)...
Los restos: no me atrevo a llamarlo "ruinas", porque se conservan en muy buenas condiciones, pensando que a penas se han hecho obras de restauración (sí de mantenimiento o consolidación). Es espectacular ver todo aquello: el tamaño de las piedras, la calidad de lo construido, los relieves y las pinturas (la pena son los graffitis actuales y pasados), lo detallado de muchos de los jeroglíficos, la sabiduría que revelan todos ellos...
Es una pena que en muchos sitios no dejen ni tan siquiera meter las cámaras (Valle de los Reyes o Museo de Antigüedades), pero viendo lo incívica que es la gente (en Abu Simbel no se puede fotografiar dentro, pero siempre hay algún "listillo" que intenta saltárselo), no me extraña... y nos lo hemos ganado a pulso.
El Cairo: La ciudad responde a la definición de "caótica", seguro que sería posible ponerlo como sinónimo en el diccionario. No hay semáforos, no hay pasos de cebra, no hay casi señales de tráfico (algunas informativas)... pero con lo que tienen, se gestionan a claxonazo limpio. Y la gente cruza por donde quiere y de manera continua... pero no van corriendo, ni se les ve precipitados. Se nota su "normalidad" entre los coches, cruzan caminando mientras miran a los coches (tan suicidas no son), hablan por teléfono, fuman... Y tanto tráfico caótico genera algunos problemas, entre lo que destaca la contaminación. Subir a las plantas superiores de los hoteles hace que se vea el efecto "boina" sobre los edificios y que no se vea más allá de unos cientos de metros (ya no hablamos de las pirámides, que sólo se adivinan en raros momentos).
La seguridad: No puedo decir que haya tenido miedo, ni que lo haya pasado mal ni que haya temido por mi integridad. Sí puedo decir que se nota la tensión calmada por todos lados: gente de paisano que se nota que son policías (no turistas ni ciudadanos paseantes), policía armada y con chaleco en el barrio copto de El Cairo, la visita a Abu Simbel se hace en convoy escoltado por la policía, arcos de seguridad hasta en los hoteles y centros comerciales, y hasta por tres veces en el aeropuerto antes de subir a un avión (aunque luego te den cubiertos metálicos para comer)...
Equipaje: ropa de verano que sea de algodón y de colores no muy oscuros, para no atraer demasiado el calor. Ropa amplia y, en el caso de las chicas, con mangas, sin escotes y faldas o pantalones por debajo de la rodilla (los desmontables son los ideales, 2x1). Para entrar a las mezquitas, largo; pero para pasear tampoco recomiendo lo demasiado corto, puesto que siempre te sentirás observada, los niños se meterán contigo, los adultos que estén con ellos les jalearán... no es cómodo ver cómo se meten con la gente.
Leerás por internet que por las noches refresca y que lleves algo de ropa de abrigo. Yo casi la recomendaría para los locales cerrados, porque tienen el don de poner los aires acondicionados a15º, lo que hace que frente a los más de 35 del exterior, te parezca entrar en una pingüinera... pero por la calle se nota que hay menos temperatura, pero no frío. Quizá haya otros momentos en que haga menos temperatura, pero desde Semana Santa hasta octubre, lo dudo.
* ¿Otras cosas que meter en la maleta? Pues aquí hay para todos los gustos; comento lo que leí, lo que llevé y lo que opino:
- Cámara de fotos (esto está claro), con cargador de la batería, tarjetas de memoria y todos los accesorios.
- Si tienes prismáticos, no te arrepentirás de llevarlos. Útiles para los detalles y maravillosos para apreciar las rectas de construcción entre, por ejemplo, el Templo de Hatshetsup y el de Karnak o éste con el de la antigua Tebas.
- Algo para comer entre horas (desde que desayunas a las 6 de la mañana hasta la comida, a mí se me hacía largo...). Por allí venden agua (y otras bebidas) y luego papiros, escarabajos... pero a nadie se le ha ocurrido vender galletas o barritas o chocolatillos. Es raro encontrarlos, pero los hay.
- Una linterna pequeña. En el Valle de los Reyes, los que están en las entradas te "dejaran" las suyas, a cambio de una propina cuando la devuelvas. Además, para otros casos te será muy útil, porque ya no las verás más.
- Gafas de sol, estas son básicas, como la gorra (preferible con sahariana) o sombrero de ala ancha, o pañuelo para la cabeza, o algo similar para no desfallecer.
- Euros sueltos: todo el mundo te venderá todo por un euro, desde 2 botellas pequeñas de agua (allí son de 60 cl) hasta ofertas de pulseras, collares, papiros... que dependerán de tu arte en el regateo. Aunque luego ellos también te ofrecen cambiar sus monedas por tus billetes de euro, porque en los bancos cambian los billetes (el cambio será exacto, 10:10 o 20:20, pero cuidado con los que cuelan alguna moneda que no es)
- Crema protectora alta, especialmente para las Pirámides de Giza porque allí no hay ni media sobra (en el resto de sitios sí). El sol cae a plomo desde las 7 de la mañana hasta las 6 de la tarde, y a veces hasta el calor abrasa.
- Un abanico... aunque hará que los vendedores sepan que eres español/a y te persigan hablando en castellano por todos lados (también lo harán si no llevas abanico, tienen un radar infalible)
- Si vas a moverte por El Cairo, una manga larga (fina) y un pañuelo para la cabeza si eres mujer... para las mezquitas. También lo podrás utilizar para los lugares con el aire acondicionado demasiado alto y si aprovechas y lo llevas en una bolsita, cuando entres a la mezquita guardas ahí tus zapatos y no tendrás que darle propina al que los cuida en la puerta...
- Calzado cómodo para caminar sobre arena del desierto (se hunde como la de la playa), sobre asfalto, sobre piedras...
- Botiquín: gasas y esparadrapo de papel para rozaduras (de zapato, de entrepiernas, por si te haces alguna heridita y no quieres que se llene de tierra...), medicamentos básicos: paracetamol, ibuprofeno (estos "por si acaso"), algún protector estomacal (para las comidas de las que no te fíes), algún antidiarreico (en todos los grupos algunos caen tarde o temprano). Y lo que tengas que tomar en tu vida cotidiana.
- Caramelitos o chicles. Harán que no respires tanto por la boca, que no se te seque y no tengas la boca tan seca. Y si son fresquitos (de hierbabuena o así), te ayudarán a llevar un poco mejor el calor.
- El pasaporte en los dientes y luego guardado en una faltriquera o bolsillo interno, por si acaso (yo no me he sentido insegura a este respecto, pero no está de más con los pasaportes).
Y lo que no debe faltar: ganas de conocer otra cultura muy distinta, ganas de empaparse de la cultura y la sabiduría egipcia (sobre todo, la antigua), muuucha paciencia (para soportar a los miles de vendedores que te perseguirán por todas las esquinas, plazas, monumentos...)
Conclusiones: tenía mis dudas antes de ir, por todo lo que se leía en internet y lo que aparecía en las noticias. Sin embargo, no me arrepiento de haber ido, porque me lo he pasado genial, ha sido una experiencia increíble, se ve que las cosas no son una balsa de aceite, pero se puede ir sin ningún problema. Con algo de precaución y sin pasarse de valiente, no hay ningún problema. Y el país lo merece, y mucho.
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martes, 10 de abril de 2012
lunes, 23 de enero de 2012
Comprar, o no, un ebook
Una compañera me ha preguntado por los ebook (o libros electrónicos, en castellano) y me he decidido a escribir sobre ello. Como todo en esta vida, y especialmente en las nuevas tecnologías, hay forofos, defensores y detractores.
A mí me lo regalaron y lo miraba un poco recelosa, pero ahora estoy encantada y le encuentro muchas utilidades y muchísimas ventajas.
Pero vamos a intentar aclarar algunas cosas:
No tiene nada que ver con el libro en papel, aunque sólo sea en el aspecto afectivo y la costumbre de tocar la página y pasarla... eso, en el electrónico, no se tiene. Y el mayor inconveniente a esto de pasar las páginas en el ebook es que si no entiendes algo, o te han parado o similar, es más complejo darle a la página anterior, esperar que se cargue, releer y volver a pasar la página, esperar y seguir leyendo.
¿más inconvenientes? no poder subrayar o marcar cosas, ni poder establecer múltiples páginas (en los libros preferidos o para lecturas que vayas a comentar).
Para algunos, el precio todavía es un inconveniente, aunque los hay desde 99 euros hasta 250, así es que hay dónde elegir.
Y en el otro lado de la balanza, sí hay muchas ventajas:
Entre las más destacadas: el peso. Los ebook son pequeños, fáciles de llevar, caben en casi cualquier bolso, para ladrillos (Señor de los anillos, Harry Potter, Los ojos amarillos de los cocodrilos, El cementerio de Praga, El Quijote...) es lo mejor, porque estos modelos permiten llevar uno o mil en el mismo espacio. Incluso, te permite cargar varios para un viaje y si no te gusta poder cambiar sobre la marcha, sin mayores cargos de conciencia.
Hay distintos formatos para los libros electrónicos, pero lo mejor de estas cosas, es que siempre puedes convertir el archivo que tengas (un libro, un escrito en Word, un documento en PDF, determinadas páginas del BOE, etc) al que te interese (epub es el mejor y el que resulta compatible con todos los lectores) con algún programilla o desde internet con alguna página de conversión online.
Conseguir los textos no tiene demasiada complicación: en internet hay muchas tiendas donde comprar los títulos que están de actualidad (casi al mismo precio que los que van en papel, lo que me parece una injusto porque no te deberían cobrar el no-papel, la no-tinta ni la no-distribución), los clásicos (como ya no tienen derechos de autor) se encuentran con facilidad en cualqeeir portal de libros gratis y en general, no hay grandes dificultades para encontrar la mayoría de los libros en formato digital. Algunos sí, esto no es infalible, pero supongo que cada vez habrá más fácilidad y precios más competitivos.
La duración no es un gran problema: la batería dura muchísimo porque la pantalla no tiene mucho brillo (lo que hace que la lectura no canse la vista ni le afecte la luz directa del sol en una merma de la calidad de lectura).
Y además, acabo de descubir un programa que ayuda a organizar la biblioteca digital con gran facilidad. Y además es de código libre, por lo que es gratuito: Calibre (noticia en El País).
Y sobre las marchas, pues "para gustos, los colores": El más barato es el Kindle de Amazon, por 99 euros. Y seguido de cerca por el Ebook de FNAC por 129. Entre los más específicos, Papyre tiene diversos modelos desde los 129 a los 659€, ahora "regalan" uno con un periódico y cupones por unos 40 euros, que además es en color y permite ver películas o series como en una tele (pero esto merma la visibilidad en algunas condiciones)... algunos usan la excusa del ebook para comprarse una tableta, pero ese es otro tema.
A la hora de decidir recomiendo:
- Pensar para lo que se va a usar: sólo como un libro (aunque ya que tiene otras aplicaciones, a lo mejor se usan) o se pretende tener un aparato para todo lo posible
- Brujulear un poco por internet algún título que te gustaría leer, ver en qué formato está, ver si lo sabes encontrar... Siempre hay algún foro en el que gente busque ese mismo título y otros le den pistas de cómo encontrarlo o el link a dónde poderlo comprar o descargar, internet está lleno de gente majeta
- Tener claro un presupuesto y mirar algo por internet, no tirarse a lo primero que te pongan en las manos
- Preguntar a conocidos, mirar el que tenga y ver cómo lo ves de útil, de práctico, de manejable...
- La facilidad y comodidad de que tenga WIFI (ahora, casi todos lo tienen), para facilitar la descarga de los libros y no necesitar depender únicamente del cable para hacerse con los libros
- La posibilidad de usar tarjetas de memoria (no todos lo permiten), aunque excepto en casos concretos, la memoria de la mayoría de los terminales permite gran variedad y cantidad de títulos dentro de un solo ebook, pero a determinada gente le puede resultar más cómodo usar tarjetas de memoria (la mayoría son MiniSD o MicroSD, como la mayoría de los teléfonos móviles y tabletas).
Y después de todo esto: feliz compra y mejor lectura, que es cultura
A mí me lo regalaron y lo miraba un poco recelosa, pero ahora estoy encantada y le encuentro muchas utilidades y muchísimas ventajas.
Pero vamos a intentar aclarar algunas cosas:
No tiene nada que ver con el libro en papel, aunque sólo sea en el aspecto afectivo y la costumbre de tocar la página y pasarla... eso, en el electrónico, no se tiene. Y el mayor inconveniente a esto de pasar las páginas en el ebook es que si no entiendes algo, o te han parado o similar, es más complejo darle a la página anterior, esperar que se cargue, releer y volver a pasar la página, esperar y seguir leyendo.
¿más inconvenientes? no poder subrayar o marcar cosas, ni poder establecer múltiples páginas (en los libros preferidos o para lecturas que vayas a comentar).
Para algunos, el precio todavía es un inconveniente, aunque los hay desde 99 euros hasta 250, así es que hay dónde elegir.
Y en el otro lado de la balanza, sí hay muchas ventajas:
Entre las más destacadas: el peso. Los ebook son pequeños, fáciles de llevar, caben en casi cualquier bolso, para ladrillos (Señor de los anillos, Harry Potter, Los ojos amarillos de los cocodrilos, El cementerio de Praga, El Quijote...) es lo mejor, porque estos modelos permiten llevar uno o mil en el mismo espacio. Incluso, te permite cargar varios para un viaje y si no te gusta poder cambiar sobre la marcha, sin mayores cargos de conciencia.
Hay distintos formatos para los libros electrónicos, pero lo mejor de estas cosas, es que siempre puedes convertir el archivo que tengas (un libro, un escrito en Word, un documento en PDF, determinadas páginas del BOE, etc) al que te interese (epub es el mejor y el que resulta compatible con todos los lectores) con algún programilla o desde internet con alguna página de conversión online.
Conseguir los textos no tiene demasiada complicación: en internet hay muchas tiendas donde comprar los títulos que están de actualidad (casi al mismo precio que los que van en papel, lo que me parece una injusto porque no te deberían cobrar el no-papel, la no-tinta ni la no-distribución), los clásicos (como ya no tienen derechos de autor) se encuentran con facilidad en cualqeeir portal de libros gratis y en general, no hay grandes dificultades para encontrar la mayoría de los libros en formato digital. Algunos sí, esto no es infalible, pero supongo que cada vez habrá más fácilidad y precios más competitivos.
La duración no es un gran problema: la batería dura muchísimo porque la pantalla no tiene mucho brillo (lo que hace que la lectura no canse la vista ni le afecte la luz directa del sol en una merma de la calidad de lectura).
Y además, acabo de descubir un programa que ayuda a organizar la biblioteca digital con gran facilidad. Y además es de código libre, por lo que es gratuito: Calibre (noticia en El País).
Y sobre las marchas, pues "para gustos, los colores": El más barato es el Kindle de Amazon, por 99 euros. Y seguido de cerca por el Ebook de FNAC por 129. Entre los más específicos, Papyre tiene diversos modelos desde los 129 a los 659€, ahora "regalan" uno con un periódico y cupones por unos 40 euros, que además es en color y permite ver películas o series como en una tele (pero esto merma la visibilidad en algunas condiciones)... algunos usan la excusa del ebook para comprarse una tableta, pero ese es otro tema.
A la hora de decidir recomiendo:
- Pensar para lo que se va a usar: sólo como un libro (aunque ya que tiene otras aplicaciones, a lo mejor se usan) o se pretende tener un aparato para todo lo posible
- Brujulear un poco por internet algún título que te gustaría leer, ver en qué formato está, ver si lo sabes encontrar... Siempre hay algún foro en el que gente busque ese mismo título y otros le den pistas de cómo encontrarlo o el link a dónde poderlo comprar o descargar, internet está lleno de gente majeta
- Tener claro un presupuesto y mirar algo por internet, no tirarse a lo primero que te pongan en las manos
- Preguntar a conocidos, mirar el que tenga y ver cómo lo ves de útil, de práctico, de manejable...
- La facilidad y comodidad de que tenga WIFI (ahora, casi todos lo tienen), para facilitar la descarga de los libros y no necesitar depender únicamente del cable para hacerse con los libros
- La posibilidad de usar tarjetas de memoria (no todos lo permiten), aunque excepto en casos concretos, la memoria de la mayoría de los terminales permite gran variedad y cantidad de títulos dentro de un solo ebook, pero a determinada gente le puede resultar más cómodo usar tarjetas de memoria (la mayoría son MiniSD o MicroSD, como la mayoría de los teléfonos móviles y tabletas).
Y después de todo esto: feliz compra y mejor lectura, que es cultura
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domingo, 9 de octubre de 2011
El mundo del Smartphone
Llevo muuuuchos años en Vodafone. Perdón, precisaré más "llevaba muchos años"... porque acabo de terminar esa tumultuosa relación y cambiado mi estilo de vida: nueva compañía de telefonía móvil (de una operadora convencional y publicitaria a una virtual), nuevo teléfono (de un Nokia infrautilizado a un smartphone con intención de sacarle todo su jugo), de una oferta con "teléfono gratis" -que esconde una factura inflada del consumo real- a un "yo me compro el teléfono que quiera" - ergo "tú sólo me cobras por lo que hable de verdad" (ya que en mi tarifa actual, llevo incluidos unos megas de consumo de internet).
Trece años después (se dice pronto, pero mi primer teléfono móvil fue con tarjeta prepago, allá por 1998 cuando la compañía aún se llamaba Airtel y su logo todavía no tenía un arcoiris) y varios meses de problemas y llamadas continuas (hasta dejarlo por aburrimiento y descontar los días de la maldita permanencia) al Servicio de Atención al Cliente... me fui.
Creo que de las pocas veces que en esa compañía he hablado directamente con personas (digo esto porque antes primero me hablaba una máquina y luego ya se ponía una persona) y de las pocas ocasiones en las que he podido ver amabilidad al otro lado del teléfono, han sido las 3 veces que he llamado para confirmar que quería cambiar de compañía (¿tres veces? ¿tan mal se organizan entre ellos? ¿son tan cutres que ni llaman, te hacen llamarles?... ¡esto es ya el colmo!) y, en realidad, para intentar convencerme de que me quedara (ohhhhhh, demasiado tarde). Y, encima, son tan cutres que hacen que llames tú, ni tan siquiera llaman ellos (ya se lo dije cuando me preguntaron "y me puede dar algún motivo de este cambio").
Es sorprendente que tras preguntarte las cosas típicas de verificación de datos (nombre, teléfono y algo más), no te pregunten el motivo del cambio de compañía o la tarifa que te ofrecen, sino que se preocupen por el teléfono que me ofrecen. Comprendo que entre las compañías tradicionales (Movistar, la propia Vidafone, Orange y quizá Yoigo) lo del -supuesto- teléfono gratis sea el gancho para quienes se cambian, pero si saben algo de las demás (Simyo, Pepephone, Masmóvil...), ésas no funcionan así.
Ellos saben a qué compañía me voy (¿la que les ha levantado la liebre y les ha pedido mi número para darme el servicio?). Entonces... ¿por qué me preguntan con qué compañía he tramitado el cambio? y sobre todo, ¿por qué intentan contraatacar con una oferta que no tiene sentido?
Sé que a otras personas (con menor permanencia) les han agradecido los años de estancia en Vodafone... pues a mí ni eso. Qué triste.
Para quienes piensen en el cambio, breve historia hasta el momento actual:
Descontento con Vodafone (motivos varios... para qué enumerarlos)
- Intento de liberar mi móvil de Vodafone (debería ser gratis tras 12 meses de permanencia, pero insisten en cobrar y justifican lo injustificable*... con lo que me reafirman en el "me iré cuanto antes"), hasta que me doy por vencida y miro otros móviles (con tal de no pagarles, y si quiero usar internet, me conviene)
- Alta en la nueva compañía (todo por internet, rápido: limpio, claro, distintas elecciones, transparencia)
- Llegada (ultrarápida) a mi casa de la nueva tarjeta y el contrato
- Compra del teléfono (por mi cuenta, viendo, probando, comparando características y precios
- 3 llamadas de Vodafone para confirmar que me quiero ir (1. ¿seguro?; 2. ¿seguro, seguro?; 3. ¿seguro, de verdad?)... pues sí.
- 10 días de espera.....
- 2 horas sin línea telefónica (ninguna)
Por fin, ya me he cambiado :-)
Trámites previos a esto:
- Mirar por internet y en revistas (gratuitas: Orange, Movistar, The Phone House, FNAC...) opiniones de usuarios de las distintas compañías, comentarios y quejas sobre las letras pequeñas de los contratos, comentarios sobre cobertura y problemas, blogs sobre comparativas y críticas de usuarios de teléfonos móviles, preguntas a amigos de sus tarifas y comentarios....
- Hacer una tablita en Excell de comparativa de móviles (caracterísiticas, precios en distintos sitios, etc) y de tarifas (con los datos de mis dos últimas facturas, para hacerme una idea)
En el momento actual: 15 días después puedo decir que no me arrepiento. Mis últimas facutras eran de unos 25-30 euros hablando unos 15 minutos (en acumulado de unas 12 llamadas) y mandando no más de 20 mensajes (sin MMS, sin internet...). Ahora accedo a mi consumo por internet cuando quiero, controlo lo que gasto y cómo y no creo que este mes llegue ni a los 8 euros.
Tenía que haberme cambiado antes...
(*) Hay muchos post sobre por qué esto debe ser gratuito, la ley y resolución de la CMT sobre el tema. A partir de los 12 meses, aunque la permanencia firmada sea de 18 o, incluso 24 meses.
ACTUALIZACIÓN 26 de octubre: Primera factura en mi nueva compañía, 4,68€ frente a los 33,62€ de la última factura de Vodafone. Tremendo, porque hay más llamadas y más mensajes en la nueva compañía. Y aún así, el importe es una séptima parte!!! Por qué habré tardado taaaaanto en cambiarme.
Trece años después (se dice pronto, pero mi primer teléfono móvil fue con tarjeta prepago, allá por 1998 cuando la compañía aún se llamaba Airtel y su logo todavía no tenía un arcoiris) y varios meses de problemas y llamadas continuas (hasta dejarlo por aburrimiento y descontar los días de la maldita permanencia) al Servicio de Atención al Cliente... me fui.
Creo que de las pocas veces que en esa compañía he hablado directamente con personas (digo esto porque antes primero me hablaba una máquina y luego ya se ponía una persona) y de las pocas ocasiones en las que he podido ver amabilidad al otro lado del teléfono, han sido las 3 veces que he llamado para confirmar que quería cambiar de compañía (¿tres veces? ¿tan mal se organizan entre ellos? ¿son tan cutres que ni llaman, te hacen llamarles?... ¡esto es ya el colmo!) y, en realidad, para intentar convencerme de que me quedara (ohhhhhh, demasiado tarde). Y, encima, son tan cutres que hacen que llames tú, ni tan siquiera llaman ellos (ya se lo dije cuando me preguntaron "y me puede dar algún motivo de este cambio").
Es sorprendente que tras preguntarte las cosas típicas de verificación de datos (nombre, teléfono y algo más), no te pregunten el motivo del cambio de compañía o la tarifa que te ofrecen, sino que se preocupen por el teléfono que me ofrecen. Comprendo que entre las compañías tradicionales (Movistar, la propia Vidafone, Orange y quizá Yoigo) lo del -supuesto- teléfono gratis sea el gancho para quienes se cambian, pero si saben algo de las demás (Simyo, Pepephone, Masmóvil...), ésas no funcionan así.
Ellos saben a qué compañía me voy (¿la que les ha levantado la liebre y les ha pedido mi número para darme el servicio?). Entonces... ¿por qué me preguntan con qué compañía he tramitado el cambio? y sobre todo, ¿por qué intentan contraatacar con una oferta que no tiene sentido?
Sé que a otras personas (con menor permanencia) les han agradecido los años de estancia en Vodafone... pues a mí ni eso. Qué triste.
Para quienes piensen en el cambio, breve historia hasta el momento actual:
Descontento con Vodafone (motivos varios... para qué enumerarlos)
- Intento de liberar mi móvil de Vodafone (debería ser gratis tras 12 meses de permanencia, pero insisten en cobrar y justifican lo injustificable*... con lo que me reafirman en el "me iré cuanto antes"), hasta que me doy por vencida y miro otros móviles (con tal de no pagarles, y si quiero usar internet, me conviene)
- Alta en la nueva compañía (todo por internet, rápido: limpio, claro, distintas elecciones, transparencia)
- Llegada (ultrarápida) a mi casa de la nueva tarjeta y el contrato
- Compra del teléfono (por mi cuenta, viendo, probando, comparando características y precios
- 3 llamadas de Vodafone para confirmar que me quiero ir (1. ¿seguro?; 2. ¿seguro, seguro?; 3. ¿seguro, de verdad?)... pues sí.
- 10 días de espera.....
- 2 horas sin línea telefónica (ninguna)
Por fin, ya me he cambiado :-)
Trámites previos a esto:
- Mirar por internet y en revistas (gratuitas: Orange, Movistar, The Phone House, FNAC...) opiniones de usuarios de las distintas compañías, comentarios y quejas sobre las letras pequeñas de los contratos, comentarios sobre cobertura y problemas, blogs sobre comparativas y críticas de usuarios de teléfonos móviles, preguntas a amigos de sus tarifas y comentarios....
- Hacer una tablita en Excell de comparativa de móviles (caracterísiticas, precios en distintos sitios, etc) y de tarifas (con los datos de mis dos últimas facturas, para hacerme una idea)
En el momento actual: 15 días después puedo decir que no me arrepiento. Mis últimas facutras eran de unos 25-30 euros hablando unos 15 minutos (en acumulado de unas 12 llamadas) y mandando no más de 20 mensajes (sin MMS, sin internet...). Ahora accedo a mi consumo por internet cuando quiero, controlo lo que gasto y cómo y no creo que este mes llegue ni a los 8 euros.
Tenía que haberme cambiado antes...
(*) Hay muchos post sobre por qué esto debe ser gratuito, la ley y resolución de la CMT sobre el tema. A partir de los 12 meses, aunque la permanencia firmada sea de 18 o, incluso 24 meses.
ACTUALIZACIÓN 26 de octubre: Primera factura en mi nueva compañía, 4,68€ frente a los 33,62€ de la última factura de Vodafone. Tremendo, porque hay más llamadas y más mensajes en la nueva compañía. Y aún así, el importe es una séptima parte!!! Por qué habré tardado taaaaanto en cambiarme.
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